¡Qué pasa, chavales! ¿Cómo andamos de plomillos y cacharros? Aquí vuestro amigo de siempre, el que os trae las últimas frikadas del mundo del aire comprimido, para comentar la segunda parte del artículo de Pyramyd Air sobre los silenciadores. Porque, seamos sinceros, el tema de los "moderadores de sonido" (que es como los llamamos aquí para no liarla con la GC, ¿verdad? ) es un melón que da para mucho.
La primera parte ya nos dejó claro una cosa: no todos los silenciadores le valen a todas las carabinas. Y eso, amigos, es el pan de cada día. Uno se compra un silenciador con toda la ilusión del mundo, pensando que va a convertir su carabina en el arma definitiva del sigilo, y luego resulta que el paso de rosca no le vale, o que el diámetro es un rollo, o que simplemente no hace un pijo. ¡Un drama, os lo digo! ♂️
Ahora, en esta segunda parte, Pyramyd Air promete desvelarnos más misterios. Y yo, que soy un ansioso de la información, ya estoy con la lupa puesta. ¿Qué nos contarán esta vez? ¿Nos dirán que hay silenciadores que funcionan mejor con balines de punta hueca que con diabolos de cabeza plana? ¿O que los de fibra de carbono son más silenciosos que los de aluminio, pero también más caros que un riñón? ¡A ver si se mojan un poco!
Porque la verdad, entre nosotros, el mercado de los silenciadores es un cachondeo. Tienes desde los que parecen un tubo de PVC pintado de negro, hasta auténticas obras de ingeniería que valen más que la propia carabina. Y claro, uno se pregunta: ¿realmente merece la pena gastarse la pasta en uno de esos super-silenciadores? ¿O con uno baratito ya vas apañado para que los vecinos no te miren mal cuando te pones a tirar en el jardín?
Yo, por mi experiencia, os diré que hay de todo. He probado algunos que parecían hechos por un chaval con una impresora 3D, y que no silenciaban ni un estornudo. Y otros, como algunos de la marca Weihrauch, que sí que hacen un trabajo decente. Pero claro, los Weihrauch no son precisamente baratos.
También es importante tener en cuenta el tipo de carabina. No es lo mismo ponerle un silenciador a una PCP, que de por sí ya son bastante silenciosas, que a una de muelle, que pegan unos trallazos que parecen de escopeta. En estas últimas, el silenciador ayuda, pero milagros no hace. El ruido del muelle siempre va a estar ahí.
Y luego está el tema de la legalidad. Aquí en España, como bien sabéis, la cosa está un poco en el limbo. Se venden como "moderadores de sonido", pero la Guardia Civil, a veces, los mira con lupa. Así que, ojo al parche, y siempre con cabeza. No queremos líos, ¿verdad?
En fin, que estoy deseando leer la segunda parte del artículo de Pyramyd Air. A ver si nos dan alguna clave para elegir el silenciador perfecto, o al menos para no tirar el dinero a la basura. Porque al final, lo que queremos es disfrutar de nuestro hobby sin molestar a nadie, y si puede ser, con un cacharro que haga el menor ruido posible.
¡Un saludo a todos y buenos tiros!
[Fuente: https://www.pyramydair.com/blog/2026/07/silencers-that-work-and-those-that-dont-part-two/]