(https://img.youtube.com/vi/7JbYczzHV3I/hqdefault.jpg)
¡Qué pasa, chavales! ¿Cómo va esa vida de tiradores? Espero que no os estéis partiendo la espalda ajustando visores o peleándoos con el clima, que yo ya sé lo que es estar ahí fuera aguantando el calor de agosto (o las garrapatas, que también) solo para que la carabina no nos dé un susto.
Hoy os traigo un tema que os va a interesar si estáis buscando renovar el equipo sin que os desplumen, porque he estado viendo lo que comenta el compañero de Elektrobollard sobre las últimas unidades de la Cometa Fenix 400. ¡Atención aquí! Resulta que se está acabando la edición especial del 150 aniversario de Cometa y estas carabinas están volando.
Estamos hablando de una Fenix 400 en calibre .22, con un sistema de nitropistón que te da unos 24 julios. Ojo, que no es una machota de las que te rompen el hombro como una de 16 julios con muelle de acero, pero tampoco es un juguete; tiene su recorrido y hay que saber meterle el hombro para que no te baile la búscula en cada disparo. Lo que me ha parecido una jugada de maestro es el tema de la culata. Esta versión que analiza es la de polímero, que es mucho más económica (está rondando los 200 y pico euros, ¡una ganga si lo piensas, porque las normales rondan los 400€!).
Pero escuchad la estrategia, que es de locos: si te compras esta de polímero barata y luego te compras una culata de madera por separado, tienes dos carabinas en una. Un día te levantas con ganas de ser un tipo táctico y otro día te sientes un caballero inglés tradicional con madera clásica. Solo tienes que quitar dos tornillos y ¡pum!, carabina nueva. ¡Eso es optimizar el presupuesto, señores!
En las pruebas que ha hecho, ha usado balines de Arcea de 18.13 grains con un JSD de 15.89. Ha tenido sus movidas con el colimado (que ya sabemos que a veces el visor se pone caprichoso y te manda el tiro para donde le da la gana) y con el calor, pero la máquina ahí sigue. Eso sí, como es nitropistón, no escatiméis en el visor; yo me pondría algo resistente como un UTG para que los golpes de la búscula no te dejen el cristal como un mosaico.
En resumen, si buscáis una carabina con mecánica de calidad, que sea conmemorativa y que no os cueste un ojo de la cara, echadle un ojo a estas últimas unidades de aniversario. ¡Que se acaban, que vuelan! Nos vemos en el campo de tiro.
[Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=7JbYczzHV3I]